(Mensaje de Frida Ayala, esposa de José Antonio Delgado, pronunciado el 1 de Agosto de 2006 ante la Asamblea Nacional de Venezuela)José Antonio Delgado, El Indio, fue un hombre de sueños y realizaciones.
Siempre trató de buscar la excelencia en todo lo que emprendía, no se conformaba con intentar las cosas, había que terminarlas y terminarlas bien.
Como profesional fue excelente pero cuando la vida le puso ante si nuevas responsabilidades supo sacrificar lo que no podría ya hacer bien, y siempre admiró a aquellos que lograban con estudio, trabajo y constancia crear proyectos y mantenerlos.
Como padre y hombre de familia fue íntegro, amoroso y entregado a todas los quehaceres del hogar, compartiendo conmigo y sus hijos todos y cada uno de los días que estaba en casa…
Como montañista, se preparó y entrenó desde muy joven. Lo que comenzó como un paseo familiar y acampadas juveniles se fueron perfilando en el tiempo siempre en busca del excelsior ignaciano… fue así como después de conocer los Andes venezolanos, fue a Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina, recorrió sus cumbres pero también sus culturas y tradiciones, siempre más encantado con aquellas diferencias que hacían único cada lugar, cada grupo humano… finalmente llegó el gran momento anhelado por todos los montañistas, cruzar a Asia, a las grandes cordilleras, fue así como llegaron Ama Dablan, Cho Oyu (su primer 8mil en el 94), y de allí en adelante su carrera por alcanzar las más altas cumbres del planeta… siempre escogiendo aquella que le permitiera relacionarse con gente nueva y propuestas de vida diferente. Así llegó el budismo, el hinduismo, el islamismo y otras religiones y culturas que se entrelazan y mezclan creando un mundo multicolor que ante sus ojos producían fascinación…
Para él, el mundo no tenía fronteras, y había que recorrerlo a pie o en autobús para entender su dimensión y grandeza en cada ser humano que se topaba con él… en ese camino sembró inspiración y amistad, admiración y lealtad.
Para él era vital el respeto al otro y por eso fue estricto seguidor de normas y costumbres en cada rincón que visitó, sintiéndose siempre defensor de la tolerancia y respeto a culturas, tradiciones y religiones.
Para él escalar montañas fue eso, no sólo el acto deportivo de superar una exigencia física, era la magnífica oportunidad de viajar a lugares recónditos para aprender y ensanchar sus fronteras mentales y espirituales, para regresar siempre a casa y compartir y esperar el momento que juntos pudiéramos disfrutar de todo aquello.
De ahí nace su interés por los festivales de videos de deportes de aventura, para lograr un espacio para compartir y crecer en una comunidad que ama la vida y vive con pasión y entrega, por eso su interés de difundir sus cuentos en libros para niños (contados para sus hijos), por eso los foros y documentales que se comenzaron recientemente, por eso su obra de vida ha trascendido y trascenderá, pues habla de los valores más nobles y altos de los seres humanos:
• amor a la vida y a la familia,
• respeto y tolerancia a los demás,
• buscar siempre la excelencia en todas las áreas de la vida, perfeccionando cada día lo logrado, no quedándose en el intento sino logrando las metas siempre cuidando su forma y estética.
Esa fue su vida, y no dejo de maravillarme con el efecto que su desaparición ha generado, no sólo en su familia y amigos sino en todo el país… creo que simplemente ha sido el resultado de su vida, llena de pasión que finalmente llegó a todos…
Una vez más gracias a todos por sus oraciones y mensajes de solidaridad y aliento, gracias a todos por sus contribuciones, gracias al gobierno y al pueblo venezolano, gracias sobretodo por demostrarnos lo grande que somos como nación, gracias al gobierno y pueblo de Pakistán, que se unieron con nosotros en un solo objetivo, una vez más Jose fue cónsono con su trayectoria de vida y no importó distancia, cultura, religión ni tradición, e hizo un puente para recordarnos que lo más valorado para todos los seres humanos: es la vida!
Recuerdo que cuando el Everest teníamos una frase que luego alguien completo “todos tenemos un sueño, pero hay que despertarse para lograrlo…” Hoy Jose nos despertó, espero que cada uno trabaje para lograr su Everest, ese es el mejor tributo a su memoria…
Fue por todo eso que lo amé, porque me enamoré de su pasión que le dio sentido a mi vida, lo amé y fui consciente de ese regalo que Dios había puesto en mi camino. Todos y cada uno de los días de nuestra vida eran una aventura nueva, todos y cada uno de los días le di gracias a Dios por estar juntos, uno con el otro y además nos lo dijimos... Hoy no está más conmigo, pero fui feliz, intensamente feliz, viví enamorada todos y cada uno de nuestros días juntos, como una eterna luna de miel, hoy estoy inmensamente triste por su partida, porque me hubiera gustado no sólo haberlo intentado sino haberlo logrado… pero siento un profundo sentimiento de paz al saber que fuimos auténticos, que nos quisimos hasta la muerte, que nos dimos todo el uno por el otro y que hicimos una familia que se ama y apoya y genera el espacio para que cada uno viva sus sueños… solo con un hombre con ese elevado sentido de responsabilidad por el hecho de “estar vivo” es con quien hubiera podido hacer yo una familia.
Gracias.